Agosto 22

1005 Words

—Alicia... Yo... Te amo— Allí estaba él, sentado a los pies de la cama, con sus ojos fijos en mi. —Voy a poner tapia a la ventana, no puedes entrar cada vez que te de la gana, ¿cómo es que nadie te ve?— —Me doy mis mañas, no sé qué me sucede, pero siento la necesidad de verte, de tocarte, de besarte... ¿Ridículo no? A esta edad pensando en cosas de niñitos pubertos, Alicia, sabes lo que puedo ofrecerte, dime que aceptas... Salomé... Sabes que ella es mi vida y jamás haría algo que pueda herirla—. —Lo sé, por eso mismo no deberías estar aquí; creo que definitivamente debo vender esta casa y alejarme de ti, es lo mejor para todos—. —No lo hagas por favor, juro que no volveré a molestarte, pero te pido de todo corazón que no te marches, no me importa si no quieres volver a hablarme, me c

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD