Capítulo 10

1047 Words
—¿Alida que estas haciendo?, ellos parecen muy fuertes. Dejame luchar en tú lugar si lo intento hare lo mejor por darles una paliza. —Rubí… Tienes razón pero no puedo dejar que sigan tratándome mal, no importa si pierdo no voy a retroceder además no puedes hacerlo porque sería peligroso que vean una criatura mágica de la nada, nos enteremos en problemas. —Pero… —Confía en mi. —¿Te golpeaste la cabeza?, ¡Tus problemas psicológicos aumentaron! —afirma Alexius quien se mofa delante de todos de ello, las risas sonaron en todo el maldito campo. —Alida lo morderé —sujeto a Rubí de su diminuta cabeza antes que se balance sobre él. —Detente no hagas una locura, suficiente tenemos con mi boca y no puedes ponerte en peligro. —... —¿Problemas psicológicos?, probablemente sea de familia —declaró y todo se vuelve silencioso. Las risas se detienen y el crujido de los dientes de Alexius resuena. —Alida te estas pasando —me reprocha mi supuesto prometido que era guapo hasta que abrió su boca. —Tú cállate, nadie esta hablando contigo, ¡Metiche!. Mi tonto prometido esta por responder hasta que fue sujetado por su cuello al igual que Alexius. —¿No tienen vergüenza de intimidar a una dama inofensiva? —interviene… ¿Un un compañero de clases?. —Profesor es culpa de ella, nosotros somos inocentes —chilla mi hermano mayor. ¿Es el profesor pero parece solo un poco mayor que ellos?, o al menos eso parece, su piel es como el chocolate y sus ojos son de color gris, resplandecen como la plata, su cabello es como la mota, y aún así es tan guapo, ¿No hay nadie feo en este lugar?, observo a mi hermano y al otro zopenco, retiro lo dicho hay gente fea y podrida aquí que parece guapos pero sin repugnantes por dentro. Él me mira con pena. —Lamento su comportamiento poco caballeroso. —No sé preocupe profesor, estoy acostumbrada a estar con esas bestias —digo y los señaló—, oh cierto perdón acostumbrada a mi hermano y ¿Prometido?. —Eso no es correcto, ambos se disculpan —ordena. —No lo hare profesor, jamás le pediré disculpas a un desecho como ella. —¿Alida? —Estoy bien Rubí, no soy tonta, no cometeré una locura y menos cuando vamos ganando. Inhalo aire y sonrió. —Las únicas basuras son las personas que se creen superiores por contar con contactos iguales de zopencos que ellos, si no su fuera por su nacimiento no serian diferentes ambos a la basura. —¿Basura?, soy el mejor de mi generación —refuta orgulloso mi hermano mayor. —Si todos contaran con las mismas oportunidades, ¿Seguirás siendo un prodigio?, o sin el tesoro de nuestra familia tu fuerza aumentaría… o la tuya —Inquiere y lo señaló al igual que el otro inútil junto a él. —¡No sabes nada Alida asi que cállate!, al menos nosotros honramos las oportunidades que nos fueron otorgadas no como tú que desperdicias todo, eres un desecho de privilegios —gruñe mi prometido. —¿Estas seguro de lo que dices?. —Claro que si lo esta —Alexius lo interrumpe antes de que hable. —Bien de aquí a un mes yo utilizare los privilegios que me corresponde por se hija de mi madre, lucharé contra como Mitso, reto oficialmente a Alexius Caligaris y a… —Suficiente prima, ¿Qué haces?. —¿Por qué estas aquí? —pregunto de mal humor al ver a Xena colgándose del brazo de mi tonto hermano. —La profesora dijo que te llamara pero tú no estabas por ningún lado y me asusté, salí a buscarte… —Para, tu repugnante acto me aburre. —¿Cómo puedes hablarle así? —Alexius me reprocha y me fulmina con sus ojos mientras la abraza —Hablo como quiero Alexius porque… —¡Estoy aquí, así que guarden silencio!, señorita Alida es consciente de su casi declaración. Asiento. —Bien de aquí a un mes yo utilizare los privilegios que me corresponde por se hija de mi madre, lucharé contra como Mitso, reto oficialmente a Alexius Caligaris y a Orestes Hrisoverghi. —Yo como profesor me declaró testigo del duelo presentado y lo oficializare con el director. —¡No, no puedes mi prima se golpeó su cabeza y esta confundida, ignore por favor sus palabras! —Súplica nerviosa Xena, esto es extraño, ¿Hay gato encerrado aquí?. —¿Por qué quiere evitar la pelea? —pregunta Rubí . —No lo sé, pero debe tener alguna razón que desconocemos. —¿Eso es así? —me pregunta. —No profesor, yo soy sería con respecto a mis palabras y le aseguro que un mes es suficiente para derrotar a ese par de individuos. Él se acerca a mí —¿Estas segura? —reitera en un susurró. —Si profesor. —Bien hago oficial el reto entre Alida Mitso, Alexius Calligaris y Orestes Hrisoverghi. —¿Él conoce mi nombre?. —Eso parece —dice feliz Rubí. —Profesor solo será Alida Mitso —aclaró. Mis manos son sujetadas por Xena, me acerco a ella y le murmuro —No me vuelvas a tocar, no caeré en tu juego, aléjate o te arrancare tu mascara delante de todos. Ella se aleja con los ojos llorosos y mi prometido la abraza. —¿Xena que sucede?, Alida deja de ser cruel, solo sabes lastimar y alejar a las personas que te quieren. Eso me dolió mis ojos arden, ¿Alejarlas?, ¿Ellos alguna vez fueron dignos de mi?, ya no me pondré mal por ellos, no lo merecen. —¡Hipócrita!, ¿No te duele la cara? —grito, giró mi cuerpo y apenada fijó mis ojos en el profesor—. Disculpeme por mi comportamiento y levantar la voz en su clase, le agradezco que sea el testigo del duelo, voy a regresar al salón, ¡Qué tenga un excelente día profesor!. Él asiente con su cabeza. —¡Todos los demás pueden succionar limones agrios!. Los abucheos llegan a mis tímpanos pero los ignoró ninguno de ellos vale la pena.
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