POV Angie Pero ¿qué estaba haciendo? Las personas se iban amontonando cada vez más y más, llevando sus celulares y otros dispositivos para grabar y tomar fotos a Filipo. Mi rostro enrojeció mientras él continuaba gritando por el micrófono. —Filipo —murmuré su nombre y negué con la cabeza. Entonces hice lo correcto: avancé entre la multitud que se había amontonado, logrando llegar hasta él, quien nuevamente, al estar frente a mí, me dijo: "Te amo". —Filipo, ya basta —le contesté, tomando el micrófono para devolvérselo a la persona que se lo había prestado. —¿Qué puedo hacer, Angie? Si yo callo, las piedras gritarán. Y si aún así intentamos que guarden silencio, las personas de aquí ya lo sabrán. Pero el caso es que te lo he dicho de la manera más sincera posible, Angie, yo te amo. —Tú

