POV Knox Mi padre y Elena quedaron petrificados al verme entrar, con una expresión que reflejaba una mezcla abrumadora de decepción y dolor en mi rostro. Mis puños se cerraron con tanta fuerza que sentí los nudillos blancos, mientras luchaba por contener la erupción de emociones que se agitaban dentro de mí como lava ardiente. —¿¡Qué está pasando aquí!? —rugí, luchando por controlar mi voz para no estallar en un grito. Podía sentir el corazón latiendo con fuerza en mi pecho, una sensación de opresión que me era demasiado familiar. Mi padre se puso de pie con visible incomodidad, mientras Elena parecía estar en estado de shock. Podía verme a mí mismo en ellos, en ese deseo desesperado de encontrar una excusa, de justificar lo injustificable, de evitar confrontar la verdad, pero no se pod

