Ojalá nunca hubiera hecho eso, ojalá algún día puedan perdonarme...
Jamás quise que las cosas fueran asi, nunca fue planeado en lo absoluto...
Deseo regresar a casa y quedarme encerrada en mi cuarto...
Padres, lamento todo lo que sucedió durante todo este tiempo, saben que los amo y nunca los olvidare.
La vida da giros inesperados y en mi caso, en un abrir y cerrar de ojos todo había cambiado.
Perdónenme por ser asi, perdónenme por no darles el orgullo que todo padre o madre quiere para sus hijos.
Perdóneme por no seguir la mayoría de sus consejos, pero soy humana, una adolescente que no supo nada de lo que es enfrentar grandes cosas.
Quiero para ustedes lo mejor, por ello hoy les escribo esto a escondidas de todos lo que quieren dañarme...
En Light and Blessings nada es como pinta, no es ese dichoso internado con prestigio religioso que sigue reglas para educar a los jóvenes como yo.
Pronto entenderán porque les digo esto, y cuando sepan la verdad, espero y no se sientan culpables.
Porque la gran culpa la tengo yo...
Hace meses intento superar mis miedos, mis pesadillas, las heridas y los maltratos.
Aquí hice amigos geniales, saben que desde mucho tiempo no convivía con ninguna persona de mí misma edad. Me siento feliz porque al fin pude superar esa meta de salir y decir todo lo que siento.
Esta es solo una parte de mis notas para ustedes, pronto contare más, solo denme tiempo...
Saben que los amo, espero algún día encontrarnos de nuevo...
Atte.: Su hija, Bridget.
ESCRITO EL 24 DE NOVIEMBRE, ENVIADO POR CORRESPONDENCIA