― ¡¿Qué?! – exclamaron los adolescentes al unisonó, excepto Bridget. ― ¡Eso está en contra las reglas Larry! – le recordó Ned – Te castigaran a ti si se enteran de lo que haces. ―Precisamente por ello necesito a una persona que me ayude – aclaro. ― ¿Y cómo pretendes sacarlo de ahí? – demando Casandra. ―Mientras yo entro al despacho de la madre superiora, uno de ustedes puede quedarse afuera vigilando, estaré buscando las llaves en su escritorio y cuando salga iremos directo al cuarto de castigo – explico su plan. ― ¿Y si la madre superiora esta en el despacho? – interpela Jaqueline, enarcando una ceja. ―Se puede hacer una distracción o cualquier otra cosa con tal de que se aleje lo mas posible del despacho – repuso el pelirrojo. ―Ah, ah…no cuentes conmigo – se negó Casandra.

