En el desayuno, los estudiantes anduvieron en el gran comedor para servirse la comida en orden de fila. Las mesas alargadas y en su mayoría, se encontraban ocupadas por varios de los jóvenes. Jaqueline agarro la bandeja y le sirvió la comida a su compañera, ella se aseguro de ponerle una comida nutritiva y deliciosa para que estuviera en las mejores condiciones, no quería que le diera otro desmayo. La segunda se cuestionaba porque la pelinegra era tan amble si apenas la conoce, y la respuesta era que, muchas de las chicas en el internado no platicaban mucho con ella; la excluían de los grupos e imaginaban que estaba pintada en la pared. Eran malas, muy pocas veces lograba tener una buena amistad. ― ¿Nos sentamos con Ned? – sugirió Jaqueline. Bridget se encogió de hombros. ―Lo tomare

