3 Años después... El amor de Dante y Noah se convirtió en una fuerza elemental, tan vibrante y apasionada que el universo decidió bendecirlos con una descendencia a la altura de su amor: cinco pequeños dragones en miniatura y, lo más importante, la capacidad innata controlar el fuego. Sus existencias eran el secreto mejor guardado de la familia, una conspiración de amor y logística que consumía cada minuto de sus vidas. La villa había sido transformada con un amplio jardín y muros altos, fue puesta en aislamiento. Lo que las personas no sabían era que esa privacidad no era para fiestas ruidosas, sino para contener el caos que se desataba a diario. Los cinco dragones, cada uno con su propia personalidad, eran una fuerza de la naturaleza en miniatura. Donabe con escamas de un rojo intenso

