bc

Prostiamor

book_age18+
0
FOLLOW
1K
READ
humorous
heavy
kicking
mystery
like
intro-logo
Blurb

La noche estaba tranquila, a pesar de los turistas y los residentes que se movían por las calles, los miércoles apenas teníamos clientes. Como mucho dos o tres.

Por suerte no me quedé sola esperando.

Bajamos las tres compañeras de piso, pero después de que a Josie le ofrecieran un trabajo, Anne y yo nos quedamos a la espera de que algún vehículo se parase enfrente nuestro.

chap-preview
Free preview
1
La noche estaba tranquila, a pesar de los turistas y los residentes que se movían por las calles, los miércoles apenas teníamos clientes. Como mucho dos o tres. Por suerte no me quedé sola esperando. Bajamos las tres compañeras de piso, pero después de que a Josie le ofrecieran un trabajo, Anne y yo nos quedamos a la espera de que algún vehículo se parase enfrente nuestro. Ellas llevaban menos tiempo, eran por así decirlo mis "alumnas". Yo les enseñaba y aconsejaba lo mejor que podía, aunque claro está, nunca se deja de aprender en este trabajo. Al llegar a la ciudad una mujer me propuso trabajo y un techo, y al escuchar tantas cosas buenas, no pude negarme. Ella me enseñó unos meses, y luego llegaron Josie y Anne respectivamente. Mi "maestra" me las dejó a cargo, pues ella se mudaría a la esquina contigua, que había quedado libre. Aún seguíamos en contacto, pero al no trabajar juntas la relación se fue perdiendo, y poco a poco se fue distanciando de nosotras, hasta el punto de mudarse de piso. Anne me miró con sus preciosos ojos marrones, sacándome de mis pensamientos, e hizo una mueca. —Mierda, me he olvidado de ponerme rímel, ¿Se nota mucho? Yo negué al instante y peiné sus rebeldes y marrones rizos. —Estás preciosa, ¿Has ido a la playa? Te noto más morena. Esta vez fue su turno de negar. —Siempre tengo este color, eres tú que necesitas más Sol—. Rió colocando su brazo al lado del mío, para hacer la comparación. —Mañana por la mañana vamos a tomar el sol, Jos, tú y yo, ¿Vale?—. Le propuse tras besar su mejilla. Éramos como hermanas, yo la mayor por supuesto, y lo hacíamos todo juntas. —Claro, si es que Jos vuelve por la mañana. Ambas nos reímos por el comentario. Eran pocas las veces que nos quedábamos despiertas toda la noche, pero no imposible. Josie, al ser la más activa y optimista, conservaba las energías las veinticuatro horas del día, por lo que podía quedarse trabajando toda la noche. Me levanté del banco en el que habíamos estado esperando para estirar las piernas y lucirme por la acera. Quizá así conseguía atraer la atención de alguien. Anne me siguió. Ella llevaba puesto un vestido rojo que con su piel oscura le daba un aire femenino y poderoso a la vez. Tenía clientes fijos gracias a su belleza, pero su carácter no se quedaba atrás. Toda ella irradiaba rebeldía, y para qué negarlo; ponía caliente a cualquiera. En cambio Josie era más dulce. Una cara preciosa junto a un cuerpo delgado y bonito que reflejaban su interior. Siempre pensamos que no estaba hecha para ese trabajo, pero consiguió sorprendernos a todas al conseguir clientes fijos. Su constante energía y su gran sonrisa atraía a muchos, además que era muy... Flexible. Yo era distinta a ambas. Mi cara era mejor lo mejor que tenía, cosa que no ayudaba cuando la mayor parte del trabajo lo hacía tu cuerpo. Pero aún así había tenido algunos clientes fijos durante un tiempo, aunque no tantos como Anne. Mis ojos marrones, al igual que el cabello, hacían contraste con el blanco de mi piel. Además, mis labios rojos me hacían parecer Blancanieves; así me llamaban la mayoría. —¡Hey bellezas!—. Gritó un hombre desde su descapotable, deteniéndose frente a nosotras. Aquello me sacó de mis pensamientos y reaccioné enseguida. Acomodé mi cabello y me aseguré de que mi vestido n***o quedase bastante por encima de las rodillas. Parecía ser un cliente con dinero. Anne se acercó y se apoyó en la ventanilla del copiloto, mirándolo de forma seductora. Sus rasgos afroamericanos concordaban con su acento. —¿Necesitas compañía, guapo?—. Preguntó con voz melosa. Él nos repasó con la mirada a ambas y se mordió el labio inferior unos segundos. —Me llamo Daniel y creo que pasaré una noche en el motel, pero no quiero estar solo—. Respondió, dando a entender sus intenciones. Anne asintió y se humedeció los labios con la punta de su lengua, provocándole. —Claro que no, sería una pena, ¿Verdad?—. Me miró. Asentí con intención de acercarme al coche, pero otro vehículo n***o se detuvo detrás del de Daniel. Anne y yo nos miramos una facción de segundo en la que comprendí. —¿Te vale con una, cielo?—. Preguntó de nuevo Anne, y al ver que se subía al asiento del copiloto, adiviné la respuesta. En cuanto arrancaron, me alisé las arrugas inexistentes de mi ceñido vestido y me acerqué al otro coche. Los cristales estaban tintados, por lo que no pude ver al conductor hasta que bajó la ventanilla del copiloto. En el interior un hombre de unos treinta y pocos años se aferraba al volante como si le fuese la vida en ello. Unas leves ojeras rodeaban el borde de sus ojos y su semblante estaba pálido. Alguien no había pasado una buena noche. —¿Tienes problema en hacer algo que no sea follar?—. Preguntó, con una voz grave y varonil. No pude negarlo, a pesar de parecer extremadamente cansado, era realmente atractivo. Además, la barba de un día que asomaba por sus mejillas y mandíbula le daba un aire seductor. El prototipo de hombre del que yo iría tras él aún sabiendo que me partiría el corazón. La pregunta me tomó por sorpresa, pero negué al instante, aún asomada por la ventanilla. Estaba segura de que él se había percatado de mis observaciones, al igual que noté como él me observó a mí. —Entonces sube, no sé cuánto tiempo estaremos pero puedo pagarte toda la noche si hace falta—. Concluyó, volviendo la vista al frente. No titubeé; me senté a su lado en cuando escuché la propuesta. Normalmente habría hecho más preguntas, al menos para saber su nombre, pero era tan misterioso y atractivo que no dudé en asumir el riesgo. Lo que más me intrigó era saber que no quería tener sexo conmigo. No sabía para qué necesitaba mis servicios. ¿Una loca? Quizá. ¿Impulsiva? Siempre. ¿Me arrepentiría? Eso estaba por verse.

editor-pick
Dreame-Editor's pick

bc

His Unavailable Wife: Sir, You've Lost Me

read
10.5K
bc

Claimed by my Brother’s Best Friends

read
819.4K
bc

The Lone Alpha

read
125.5K
bc

The Luna He Rejected (Extended version)

read
612.9K
bc

Secretly Rejected My Alpha Mate

read
35.7K
bc

Bad Boy Biker

read
8.7K
bc

The CEO'S Plaything

read
19.3K

Scan code to download app

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook