CAPÍTULO III Hacía años ya, casi lo tenía olvidado, aunque algo así es difícil de olvidar, pero me había empeñado en hacer una vida normal, y dejar en el pasado aquellos hechos que me acontecieron, y en el día a día parece que lo había conseguido, aunque aún de muy tarde en tarde alguna noche soñara con ello. No sé qué fue lo que me hizo aquella soleada mañana volver a aquel lugar, encaminé mis pasos sin ni siquiera darme cuenta y me llevaron hacia aquel banco, desde lejos vi que había una mamá allí sentada y junto a ella tenía el carrito de su bebé, por lo que decidí pasar de largo. Seguí andando tranquilo y cuando estaba ya cerquita, a solamente unos pocos pasos más o menos, vi que aquella señora se levantaba, y empujando aquel cochecito se marchó, ahora que estaba vació el sitio, sin

