―¿Me estás diciendo, que a pesar de que vosotros los trajisteis, casi, casi os la dan? ―¡Sí, así fue!, pero pasó y tuvimos el camino libre para poder llegar a donde queríamos. ―¿A la Tierra? ―¡Claro! ―Y una vez que estabais aquí, ¿que hicisteis?, ¡robarnos todo el oro y luego os largasteis! ―La verdad es que la idea me estaba indignando, pero no quería que me lo notara y me tuve que controlar. ―¡No fue tan sencillo!, ese producto que tú llamas oro, no estaba al alcance de la mano, había que sacarlo de los sitios en que se encontraba, que eran muy dispersos, ¡no creas que nos fue sencillo!, porque nosotros no teníamos medios para extraerlo, como ves con nuestra naturaleza es imposible tocar la tierra. ―¡Sí, con esas pintas, no me imagino que pudierais hacer de mineros! ―Pues por eso

