CAPÍTULO III-3

1961 Words

¡Qué verano aquel!, no sé por qué yo, desde luego no me entere, pero recuerdo que un día a la hora de comer mi madre estaba muy nerviosa, porque casi echa en el mantel el cucharon de macarrones, que me tenía que echar en mi plato. Yo que estaba con las dos manos sujetando para que me lo echara, ¡macarrones, mi comida favorita, cómo me gustaba¡, no me hubiera importado que me los pusiera todos los días con su tomatito, ¡umm, qué delicia¡, y de pronto veo que está a punto de tirarlos fuera de mi plato. La chillé, se me escapo sin pensar, “¡Mamá cuidado!”, pobrecilla, qué susto que se llevó, luego papa me regañó por aquel chillido que le asustó. Total, que cuando se calmaron todos que, a punto, con aquel incidente, estuve de quedarme sin degustar aquella delicia, cuando mi madre me miró y m

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD