Qidel. —Nooooo, pero che. —con una pierna cruzada lo tengo sentado mientras hacemos los famosos fideos rellenos que mi suegro ama, son trabajosos por eso nos juntamos las cuatro a hacer, pero Aillen quiere meter las manos en todo—. Después te voy a bañar y gritas como un borreguito. —Hasta aca se escuchan los gritos. —Que me pota tia. —muevo su manito hablándole a Lane y él se tienta de la risa viendo como ella le hace burla—. Voy a gital too que quea. —No me importa, yo te voy a retar igual pibito llorón. —Bien, —Sayen acomoda a su niña en su camita y viene a ayudar después de lavarse las manos—. Ahora si. —¿Mami, cuando ves a las chicas no extrañas cuando éramos niños?. —Noooo. —nos reímos con Sayen porque lo dice como una cosa fea—. A ver, si, lo volvería a vivir si me toca de nu

