Tahiel. Con Ita y Yoal caminamos con nuestros hijos recorriendo los juegos y viendo qué hacen o como son para competir, esta vez no participamos ninguno de los tres ya que tenemos niños y son pequeños, no podemos dejar a nuestras esposas solas todo el tiempo con los niños para nosotros divertirnos, ahora quedaron preparándose para la cena en la noche qué vamos a tener, temprano en la mañana salimos a comprar y todas se compraron vestidos ya hechos y los quieren lucir. —Mira hijo, mira el caballo. —le señalo donde unos niños están cuidando unos caballos. —Allá esta. —Vamos... —Yoal espera. —No puedo quedar con la duda si es mi papá o no. —va rapido hacia el que sonrie a vernos acercar. —Miren que vista, los tres con sus niños, hasta recuerdo cuando eran niños que iban detrás de su p

