Hasta ahora se pensaba que para actuar ( obrar) había que sentir, hoy se sabe que el sentimiento aparece cuando empezamos a actuar.
( WILLIAM JAMES).
Busco de nuevo a Kass por todo el lugar, solo quiero salir de aquí, no soportaría otro momento incómodo, con una disculpa dejo a esos hombres que lo único que hacen es presumir sus logros, viajes y posesiones, aparte de las miradas de muerte que se dedicaban ellos dos. En esa guerra de egos no entro yo.
Abro la puerta que da al vivero, el lugar es simplemente maravilloso, plantas árboles por todos lados, una fuente sale a la vista, es dulce y romántico está decorada con velas alrededor de ella dándole la luz perfecta para una propuesta de matrimonio.
Para los enamorados que buscan privacidad y un toque de romanticismo este es su lugar.
En frente de ella hay una mesa de metal con sillas alrededor, me puedo visualizar sentada ahí con mi libro favorito y una exquisita taza de té. Definitivamente este no es el lugar donde podría estas kass.
Resignada a volver giro sobre mis talones y chocó contra algo duro, tardó en descubrir que se trataba de un cuerpo, abro mis ojos y sé perfectamente de quién se trata.
Me tomó de los hombros evitando mi salida, sus ojos reflejan algo diferente, su pupila dilatada a causa del ¿deseo?
¿Este hombre me desea a mi? Que alguien me despierte de este mágico sueño, no esperen no me despierten nunca más. Él no pierde detalle alguno de mis movimientos, por instinto comienzo a retroceder. Sonríe negando con su cabeza, se acerca cortando la poca distancia que queda, me ve como felino a su presa, sigiloso, elegante. Siento un impacto frío, mis manos recorren la mesa, no hay más a donde ir. Estoy atrapada, sin salida, sé que si le pido que se detenga lo hará, pero en este momento no lo quiero lejos de mi.
- Hola nena- Su voz sale ronca por la excitación
- ¿Qué quieres? - Un susurro sale de mis labios
- A ti - Termina el último espacio que hay entre los dos, sus manos se apoyan en la mesa aprisionando entre ellas. Se acerca más a mi, puedo oler su perfume varonil, pero estoy segura que no es el olor de la colonia lo que me vuelve loca, es el olor de su piel. Mis manos tiemblan aferrándose más a la mesa buscando apoyo, mis piernas parecen gelatinas sin fuerza siento que si me suelto en cualquier momento caeré.
Su mano viaja suavemente por mi pierna, subiendo mi vestido a su paso hasta posicionarse en mi cadera me pone en pie haciéndome delirar, llevó mis manos a su pecho para tratar de terminar con esto pero él confunde la acción, las toma con firmeza y las colocas en mi nuca, inclinándose más a mi, desliza su nariz por mi clavícula, siento su respiración agitada rozar mi cuello provocando cosquillas por todo mi cuerpo.
Finalmente sus labios hacen contacto con los míos me besa con pasión, sus suaves labios se mueven con maestría y en un instante es estar en el paraíso, es ser parte de los fuegos artificiales, subir, explotar.
Suelta mis manos para tomarme de la cintura, me aprieta más hacia él mostrándome su ansiedad por tenerme, nuestros labios siguen un ritmo, sincronizado, hambriento lo quiero sentir, quiero su calor
Siento como sus manos bajan posándose en mis nalgas, las acariciaba las aprieta y de un solo movimiento me levanta tomándomese de ellas, por inercia rodeo su cadera con mis piernas, mi vestido sube pero no me importa, muevo y jalo a mi antojo su cabello y en respuesta él suelta un jadeo y muerde mi labio.
Hace un camino de húmedos besos por todo mi cuello.
-Se mía -dijo entre besos
-¿Qué?
-Quiero que seas mía, solo mía- otro beso.
-No
-¿Por qué no? -me tomó de la cadera colocándose en medio de mis piernas acercándose más, puedo sentir la parte abultada entre sus piernas. Un jadeo traicionero sale de mis labios.
-Tu lo deseas como yo -su mano acaricia la parte interna de mi pierna.
-No te resistas, sé lo que provocó en ti.
-Tú no sabes nada. -en un momento de lucidez reaccionó y lo hago a un lado, bajo de la mesa, este me da la espalda y aprovechó para arreglar mi vestido y cabello.
-¿Porque te cuesta aceptar que te gusto? Se acomoda algo en sus pantalones que no logro ver.
- No lo niego, es verdad me gustas -lo confieso
- Si yo te gusto y tu me gustas porque no quitarnos las ganas? -se acerca peligrosamente a mi.
-Espera- Lo detengo con mi mano
-Una cosa es que me parezcas lindo y otra muy diferente es que me quiera acostar contigo, y menos en un lugar público, no te confundas.
-¿Que no me confunda? Yo note todo lo contrario hace un momento, te apuesto a que morías de ganas de que te acostará en esta mesa. da un golpe a la mesa
-Te desnudara y te hiciera temblar de placer hasta perder la razón y gritaras mi nombre. -una sonrisa lobuna aparece en sus labios.
- ¿O esto lo haces con todos los chicos que te gustan? ¿Lo haces con ese hijo de papi? ¿Eres una calienta bragas? -Me señala con su dedo índice. La ira se apodera de mí y sale disparada en una fuerte bofetada provocando que este pierda el equilibrio y caiga en la fuente.
Draco se levanta furioso y empapado, eso no me detiene para decirle lo que pienso
-Lo que haga o no haga y con quien sea no es de tu incumbencia maldito imbécil -le gritó con todas mis fuerzas y salgo con paso veloz del lugar. Estúpida, como pude caer en su juego. Podría haber parado toda esa estupidez, ¿Qué se cree? ¿Qué estoy urgida?
¿Necesitada? No por el hecho de no tener pareja significa que no tenga pretendientes o uno que otro amante... ¿A quién engaño? Tomo mi labio que todavía está sensible por su beso, la verdad es que me encantó, pero no puedo demostrarlo, no le daré ese placer. Llegó a la entrada y pido mi carro, kass no apareció y no contesta el maldito móvil.
Sinceramente ya no me sorprende, las desapariciones de la loca de mi amiga, posiblemente se encontró a un galán y se fue con él, con ese pensamiento subo a mi auto rumbo a mi casa.