Plan del enemigo. Ambos se miran ante las preguntas de Valeria que quedan en el aire y sin respuesta por la expresión de su esposo a quien le cuesta ser más expresivo. — Si no tienes nada que decir, me retiro, no quiero incomodarte con mí presencia.— Valeria se intenta mover, pero Octavio la detiene apoyando su mano del mesón que la acorrala nuevamente. Ella lo vuelve a mirar notando su expresión incomoda y la manera en que la mirada le causa escalofríos. — Lamento como te trate antes. — Sus palabras la sorprenden mucho.— Estuve revisando los documentos que me enviaste y has conseguido un buen trato, lo has hecho muy bien y eso debo reconocerlo. — Ella sonríe ligeramente mirándolo fijamente. — ¡Vaya! ¿Acaso estás enfermo? — Pregunta acariciando su frente y su mejilla siendo detenid

