Confusión Octavio sube a su habitación y se asea, volviendo poco después a la sala donde se sienta en el sofá tomando un trago en la espera de Pablo, quien apenas llega va a su encuentro sabiendo que si jefe aún sigue despierto. — Señor, lamento no haber impedido lo sucedido. — Exclama avergonzado. — No tienes que disculparte, nadie es adivino para saber que esto podría pasar, ahora lo importante es que no se repita. — Por supuesto señor, estaré atento la próxima vez. — En cuanto a las culpables, necesito que me averigües en que andan las amigas de Kelly actualmente, infórmame hasta el mínimo detalle. — Si señor, le tendré la información para mañana al medio día. — Bien, puedes retirarte a descansar. — Gracias señor, buenas noches. Pablo se retira y Octavio permanece en su

