Diana esperaba impaciente a Harper en la cercanía de un estudio cinematográfico, caminaba de un lado a otro mirando la hora a cada minuto. —Cielos, olvidaba lo impuntual que es... —Mascullaba ansiosa. —¡Hola, hola! Llegué... —Finalmente apareció Harper y abrazó con fuerza a Diana por largos segundos con una sonrisa de oreja a oreja. —Okey okey, también te extrañé, pero estás a punto de sacarme el relleno. —Dijo quejumbrosa a la vez que la separaba un poco. —Pues, es por todos los meses que tenemos sin vernos. —Bueno, tienes razón. Una vez que Diana pudo apreciar un poco mejor a Harper, después de aquel efusivo abrazo, abrió sus ojos desmesuradamente y quedó boquiabierta al notar su atuendo resaltante, el cual consistía en un jumpsuit color verde neón que destacaba sus curvas.

