Me despido de Estefanía y de mi suegra, quienes nos esperaban para terminar de retirarnos finalmente del hospital. Alejandro arregló todo con Rick, para tener el transporte listo. Rick camina mi lado, con una sonrisa más ancha de lo normal, le miro con desconcierto. ─Tienes que ver lo que trajo, el señor Alejandro─ dice finalmente, emocionado. Le observo con confusión, ahora resulta que todos tienen complicidad con Alejandro, menos su esposa. Suelto un bufido. ─¿Qué?─ Inquiero, sin tener respuesta de su parte. Al cruzar las puertas del hospital observo un carro espectacular de color n***o… parece un Lamborghini, un auto deportivo de solo tres puertas. Observo a Alejandro recostado de ese hermoso carro ¿Y el Audi? ─Alejandro ¿De quién es ese carro? ─ Le pregunto llegando a él.

