Aprieto la taza de chocolate caliente en mis manos, Estefanía se acomoda a un lado de mí en el sillón, acurrucándose. Alejandro estira sus piernas en el suelo, mientras lleva la taza de chocolate a sus labios. Frunzo en ceño ante la escena ¿Quién se lo hubiera imaginado? ─¿Estáis bien?─ Me susurra Estefanía. Asiento, tomando un sorbo de chocolate, sin quitar la vista de Alejandro. Siento que si la quito, perderé segundos. Repentinamente, mi celular comienza a sonar ante el silencio de la sala. Me levanto con rapidez a tomarlo de la cocina. Observo la pantalla y el nombre que sale en ella… Kilian. ─¿Sí?─ Contesto acariciando mi nuca. ─¿Estás desocupada?─ Me pregunta rápidamente. ─Sí… sí─ respondo mirando la sala con dos Salvatore expectantes a mi llamada. ─Te paso buscando en quince m

