Madison después de su conversación con Lydia, se dirigió a su habitación con la cena de Flavio. Toco la puerta y luego la abrió, Flavio estaba desnudo de la cintura hacia arriba y se había afeitado la barba. Flavio parecía a ver rejuvenecido unos 5 años.
Madison quedó boquiabierta, sus ojos no podían creer lo que veían.
"Mi hijo es una mini versión de este hombre". _Madison pensó mientras pasaba a admirar el torso de Flavio. "Este hombre es un pecado que estaría dispuesta a cometer".
-Cof... Esposa mía, deja de babear por lo que es tuyo _ Flavio comentó con una sonrisa ladina.
Madison volvió en sí y le ofreció la cena.
-Disculpame, estaba viendo lo bien que te ves sin la barba _ Sonríe avergonzada.
-Cariño, me miras como si fuera la primera vez que me ves sin barba y semidesnudo _ Flavio tomó la cena y empezó a comer.
-Espero que te guste. Mientras terminas de cenar, tomaré un baño para ir a dormir. Anoche no pude pegar un ojo _ Madison mientras hablaba iba buscando su pijama.
Busco la pijama más conservadora que tenía, no quería dejar que la imaginación de Flavio volará. Aunque él tenía una herida en la cabeza, no quería correr el riesgo y enfrentarse a las consecuencias.
-Me gusta mucho lo que estoy comiendo. ¿Quieres que te ayude a bañarte? _ Flavio se burlo divertido al ver la expresión de Madison.
-No, no, no. Terminar de cenar. Además, tienes una herida que debes de cuidar _ Madison entró rápidamente a bañarse y cerró con seguro la puerta.
Cuando Madison volvió, Flavio estaba dormido profundamente. O eso parecía. Ella se acostó a su lado y él se dió la vuelta para tenerla entre sus brazos, dándole un beso de buenas noches.
-Buenas noches, mi amor _ Flavio dijo mientras le daba un beso en la frente.
-Buenas noches, cariño _ Contestó Madison con el rostro en el pecho de Flavio.
El corazón de Madison parpito al sentir una cálida sensación que recorría todo su cuerpo. Ella se estremeció y quedó dormida unos minutos después en los brazos de Flavio.
Flavio estaba disfrutando de la compañía de la mujer que ama mientras la tenía envuelta en sus brazos y podía sentir el hermoso sentimiento de dormir con alguien en la misma cama y que ese alguien era la mujer que amaba nuevamente. Al recordar su vida pasada, está feliz de haber sido osado y protegerla junto a sus hijos.
Ellos dormían plácidamente, pero en otro lugar todo era un caos.
Amira y Edgar estaban complacidos por la muerte de Flavio, pero a la vez lo maldecían una y mil veces. Amira no tenía nada, ahora de pendía de Edgar y de Fabián.
Edgar tenía deudas por juegos de azar, le debía dinero a los usureros y Amira había vendido la mayoría de sus joyas para ayudarlo a pagar las deudas. Hace dos años que ella no recibía ni un centavo por parte de Flavio y antes de morir la dejo en la calle.
Dylan público el divorcio y Fabián había quedado a cargo de la empresa.
Era la primera noche que Edgar y Amira pelaban.
-Si no hubieras apostado en esos juegos... tendríamos dinero suficiente para vivir retirados _ Amira reclamo a Edgar duramente con el ceño fruncido.
-Eres una tonta, debiste darte cuenta lo que él estaba planeando. También debiste tratarlo mejor, ahora no estaríamos en esta situación _ Edgar la culpa y la mira furioso.
-¿Quién era el que decía que lo humille y lo trate como la busura que era? Por llevarme de ti estamos en esta situación _ Amira cae al suelo llorando.
-Amira nunca hemos peleado, no lo hagamos ahora. Esperemos a Fabián y que nos eche una mano, somos sus padres, es hora de decirle la verdad. Él va a heredar a la basura de Flavio, ese imperio sigue siendo nuestro _ Edgar se expreso convencido de todas sus palabras.
-Edgar, hay algo que no te he dicho. Flavio y Fabián se hicieron pruebas de ADN, Fabián no es tu hijo. No sé porque se la hicieron, pero la vi entre los documentos de mi hijo.
-Eres una estúpida, la vejez te ha vuelto... _Edgar detuvo sus palabras y pensó "Debo de tranquilizarme. Mientras Fabián le de dinero puedo robarlo y vender todas sus joyas para luego largarme _ Edgar sonríe maliciosamente _ No importa, debes convencerlo de que me dé un puesto en la empresa.
-Mi hijo volverá mañana para el sepelio de Flavio _ Amira sollozaba mientras Edgar la sostuvo en sus brazos.
-Amira, debías darte cuenta que Flavio estaba planeando algo. Él cambio su rutina, iba al gimnasio, era más sociable, los proyectos nunca pude quitárselos de las manos. Era como si lo supiera todo de antemano _ Edgar sonríe frustrado _ Nos confiamos demasiado en él.
Edgar no podía creer lo confiado que estuvo de Flavio durante todo ese tiempo. Con los cambios de Flavio Edgar no pudo imaginar que él estaba planeando como vengarse de ellos.
Esa noche Amira y Edgar durmieron incómodos, tenían cosas por arreglar y no sabían por dónde empezar.
A la mañana siguiente...
Flavio estaba mirando a Madison dormir entre sus brazos, la sastifacion de tenerla asi entre su pecho y envuelta entre sus brazos era lo mejor que había experimentado en sus dos vidas.
Madison fue despertando poco a poco, pero no queria abrir los ojos. Todo era tan cálido y se sentía bien dormir en un pecho musculoso y unos fuertes brazos, inhalando el olor de Flavio.
-Mi amor, debemos levantarnos. Quiero ver a los niños y la verdad tengo mucha hambre _Flavio hablo con voz ronca y barítono _ No quiero sacarte de tu mundo, pero es necesario _ dejó escapar una sonrisa, llenando de besos a Madison.
"Deseo despertar todas las mañanas así. Dios... me diste una segunda oportunidad, podrías tener piedad de mi con este hombre" penso Madison mientras abría los ojos y sonreía_ Buenos días, cariño.
-Buenos dias, mi reina _ Flavio pasa un mechón de cabello detrás de la oreja de Madison.
En ese instante los niños entraron felices y subieron a la cama emocionados.
-Pensé que estaba soñando _ Madys sonríe _ Pero no lo estoy, tengo un papá y se parece a Fabio.