—¿Todo esto lo hiciste porque Margaret no aceptó? —me empecé a reír. Disfruté de ver su gesto de confusión por varios minutos, claro que en su mente debe estar pensando que debería estar triste ante la noticia y no la culpo, se perdió parte del show más importante. —¿Esta no es la parte en la que te pones con cara de decepción y te vas a tu habitación a llorar? Porque eso esperaba, hasta tenía un paquete de pañuelos descartables listos para llevarte junto a las galletas —parpadeó incrédula. —Es que Christopher si va a ir al viaje, hoy tuve el placer de hablar con Margaret y no tuvo más opción que aceptar —me limité a responder antes de intentar tomar una de las galletas de la fuente. Mi madre apartó las galletas de mi alcance, entrecerró los ojos y giró a mi alrededor escaneándome. Típ

