Dafne estaba furiosa con Lex
-¿Por qué me detuviste?
-¡Te habría tragado ese bola!
Dafne gritaba y lloraba por su padre, el dibujo había desaparecido junto con su padre ¿A dónde había ido?
Cuando Dafne volvió a la casa con Lex, Felicia la miró asustada
-¿Qué te pasó mi niña? - Dafne lloraba desconsoladamente
-Es papá, se fue, se fue
Felicia no entendía que le estaba diciendo Dafne así que le pidió a Lex que le explicara que había pasado, este le explico todo, Felicia lo escuchó con mucha atención y cuando terminó se levantó despacio con los ojos vidriosos
-Está bien mi niña, ve a tu cuarto.
Dafne aún estaba ahogada en llanto y no entendía la reacción de su madre.
-Pero, mamá...
-Ve a tu cuarto y no quiero que salgas - le replicó estrictamente - y tu muchachito, necesito ir a hablar con tu padre.
Felicia llamó a su hermana para que se quedara con Dafne y la vigilara y se marchó con Lex a su casa. Una vez ahí le contó a Rian sobre lo sucedido, dejaron a Lex en la casa y fueron al taller de Liam. Todo estaba revuelto y no había ni una sola pista de él, solo se veía en la mesa un pequeño libro de notas, Rian lo ojeó y lo guardo en su bolsillo.
-Entonces, es verdad lo que pasó. Él lo logró.
-Si es verdad, debe haber una manera de que vuelva.
-Felicia, tu esposo era un mago excepcional, su magia estaba más allá de lo que habíamos visto
-No hables de él en pasado -replico Felicia con lágrimas en los ojos - yo sé que él está vivo en algún lugar.
-Pero no creo que nadie sea capaz de repetir esta magia - le dijo duramente, Felicia lo miró, sus palabras eran duras, pero sus ojos mostraban verdadero dolor. Felicia entendió lo que Rian intentaba decir, no había manera de que pudiera volver a verlos, Liam se había marchado a otro mundo y no había manera de volver a traerlo. Ella cayó de rodillas en el suelo
-¿Qué voy a hacer sin él Rian? Él es mi todo, no puedo continuar sin él - Rian se agachó junto a ella y le tocó el hombro
-Debes hacerlo, por Dafne, ella no puede verte así, tienes que ser fuerte por ella
Felicia sabía que era cierto, debía hacerlo por su hija, ahora estarían ellas solas e iba a ser más difícil, pero aunque sintiera un hueco en su pecho que la ahogaba, debía ser fuerte. Rian que era un elfo perceptivo entendió su dolor
-Debes ser fuerte -le dijo - pero ahora puedes llorar.
Felicia empezó a llorar desconsoladamente al pensar que no iba a volver a ver a su amado esposo, Rian la abrazo mientras lágrimas plateadas rodaban silenciosamente por su rostro, Liam era uno de los mejores magos del mundo, y uno de sus mejores amigos, y ahora se había ido.
***
El tiempo pasó y la versión oficial de la desaparición de Liam era que se había ido a un viaje y que había muerto. Dafne sabía que no era así, que él estaba vivo en algún lugar, y le dolía que dijeran que había muerto. Se enojó con su madre porque le pareció que no le dolía, no la había visto llorar y había aceptado muy fácilmente la versión oficial de la "muerte" de su padre. Ella sabía que su madre lo amaba, pero tal vez no lo amaba tanto desde que lo había enterrado tan fácilmente.
Continuamente decía en la escuela que su padre no estaba muerto y muchos de sus compañeros empezaron a molestarla diciéndole que si no había muerto entonces la habían abandonado. Por estas razones Dafne empezó a pelear en la escuela y a tener problemas disciplinarios, su madre iba constantemente y se disculpaba por ella, pero Dafne nunca se disculpaba, diciendo que lo merecían por decir mentiras.
La relación de Dafne con su madre se distanció desde ese entonces y Dafne se refugiaba en sus clases de magia, su relación con Lex también se distanció un poco porque ella por mucho tiempo no le pudo perdonar que la hubiera retenido ese día, sin embargo, Lex siempre había sido especial para ella. Pero cuando Lex cumplió 15 su padre lo envío a otro país a una academia especial de elfos y perdieron contacto. Desde entonces Dafne no había conseguido hacer ningún amigo como Lex, él era único para ella y odió pensar que él también se había ido.
***
Tras 8 años, Dafne se había convertido en una maga muy buena. Un día mientras iba saliendo de sus clases de magia Dafne vio un hombre alto y hermoso, de cabellos oscuros y rasgos finos, sus ojos eran de un color dorado intenso. Nunca lo había visto por ahí y pensó que era el pretendiente de alguna de las niñas engreídas de su clase, aunque sus ojos no querían dejar de mirarlo ella se obligó y siguió caminando como si nada.
- ¿No me saludarás Daf? - ella paró en seco y se quedó congelada - ¿Aún sigues enojada porque me fui? - ella se volteó sorprendida, ese hombre tan hermoso que ella está viendo no podía ser su flacucho amigo Lex. Ella lo miró con desconfianza.
- ¿Por qué tus ojos son diferentes?
Él rio, parecía un ángel
- Cosas de elfos... este año pasé el examen de vidente. Y obtuve estos ojos.
Dafne no lo podía creer, en verdad era su amigo, el que ella tanto amaba, sus ojos se pusieron llorosos y corrió a sus brazos.
-Lex no puedo creer que eres tú - le dijo mientras sonreía -no te reconocí, has cambiado mucho. Lex le devolvió el abrazo y sonrió feliz de ver su reacción. -Te extrañé.
Esa tarde, Lex le contó sobre la academia y que tras cumplir 18 años viajó por el mundo para reunir los conocimientos para el examen de vidente, era un tipo de especialización de los elfos, finalmente obtuvo sus ojos y se graduó. Le contó de todos los lugares maravillosos que había conocido y Dafne escuchó encantada.
- ¿Y qué tal tú? He hablado mucho de mí, ahora dime cómo han sido estos últimos años para ti.
- Nada fuera de lo común, este año me gradúo de la escuela de magia, soy muy buena, así que más te vale no meterte conmigo. Además de eso nada, aún no sé que especialidad de magia tomar. Quisiera tomar la especialidad de mi padre. - cuando dijo esto se sintió un silencio incómodo, Dafne continuó - pero es muy caro y no creo que Felicia lo pueda pagar.
- Por cierto, ¿cómo está tu madre?
- Bien, cómo siempre. Trabajando un montón.
- ¿Hoy está en la casa?, quisiera ir a saludarla.
- ¿Ya has ido a tu casa? - preguntó de repente Dafne
- Bueno, aún no, quería que tú fueras la primera en saber que había llegado.
-Entonces aún no lo sabes
-¿De qué hablas? - preguntó Lex confundido
- Cuando vayas a tu casa te darás cuenta
- Vamos Daf, sabes que odio esperar, dime qué es.
- No sé si me corresponda decirlo, es mejor que tú te enteres
- Me estás asustando
-Bueno -dijo Dafne mientras se levantaba de la mesa -se hace tarde y hoy yo hago la cena, si quieres ver a Felicia puedes venir conmigo
-¿Desde hace cuánto le dices Felicia a tu mamá?
-Desde hace un año - dijo Dafne rápidamente -ahora, vámonos.
Cuando llegaron la casa estaba sola, Dafne saco carne y vegetales de la nevera y empezó a cocinar.
-¿desde cuándo cocinas?
-Desde hace unos años, Felicia tuvo que tomar turnos dobles por un tiempo entonces aprendí a cocinar
-¿Están bien?
-Si, ahora estamos mejor, pero ella regresa hoy a las 8 así que yo hago la cena hoy. ¿Quieres quedarte a cenar?, así me puedes seguir hablando de esos viajes maravillosos.
Mientras cocinaba, Lex le contó sobre la academia y los viajes y Dafne le contó sobre su magia y lo buena que era, aunque hablaba poco de sus compañeros de la academia, Lex sabía que Dafne no la había pasado bien, él tenía parte del don de su padre y podía sentirlo. Cuando llegó Felicia se puso muy feliz de verlo y lo abrazó con gran emoción.
-¡No puedo creer que estés aquí!, que apuesto te has vuelto Lex, tu padre no me dijo que habías llegado.
-Es porque aún no sabe -respondió Dafne, Felicia la miró y le sonrió, pero Dafne la ignoró y le dijo.
— Ya está la cena.
La cena era deliciosa, vegetales salteados y carne al vapor, Lex estaba encantado y Felicia estuvo hablando con él sobre sus viajes, la academia y lo felicitó por sus ojos.
-Bueno - dijo Lex después de un buen rato - creo que es hora de ir a casa a ver a mi padre, fue muy bueno volverte a ver Felicia.
-Lo mismo digo querido, qué bueno que hayas vuelto.
-Te acompaño a la puerta - dijo Dafne. Cuando llegaron a la salida de la casa Lex miró a Dafne
-¿Qué te pasa?, estuviste muy callada durante la cena
-Estoy bien, no pasa nada
-No te creo, sabes que eres un libro abierto para mí
-Tal vez mañana hablemos y te diga - le dijo Dafne, después se inclinó y le dio un beso en la mejilla - adiós.
***
Cuando Lex llegó a su casa su padre lo recibió con un gran abrazo. Hablaron por un largo rato sobre sus estudios y sus viajes.
-Cuanto lo siento hijo - dijo Rian - estaba tan emocionado de verte y escucharte que no caí en cuenta de lo tarde, debes estar hambriento.
-De hecho ya comí - respondió Lex - estuve en la casa de Dafne y comí con ella y su madre
-¿Ah si? - dijo Rian, se había puesto un poco rojo y nervioso, Lex sintió eso de inmediato -¿te han dicho algo?
-No, pero sé que algo pasa, y por tu reacción lo confirmo. Dime qué está pasando.
-Bueno, verás - dijo nervioso Rian, Lex nunca lo había visto así, su padre era un hombre serio y seguro, siempre hablaba con firmeza, pero al parecer lo que iba a decir era muy difícil -es algo importante que tengo que decirte
-Ya suéltalo pá
- Verás, yo siempre he velado por ti, desde que tu madre murió, tú siempre fuiste mi prioridad y siempre lo serás, pero soy un hombre viejo y solitario y sabes, a veces la soledad es muy dura.
-Pá, estás dando muchas vueltas, ya dime, ¿estás saliendo con alguien?, no me enojaré, es normal, tú tienes derecho a enamorarte den nuevo. Y dime ¿quién es la afortunada?
-Bueno, pues... Felicia - esto último lo dijo muy bajo, pero Lex lo entendió perfectamente y comprendió que era lo que no le había querido decir Dafne antes, se quedó callado pensando, su padre se veía incómodo, pero a Lex no le importaba, sabía que Felicia era una mujer dulce y si padre hacia estado solo mucho tiempo, ya que su madre había muerto cuando él tenía solo 4 años, siempre habían sido los dos y él merecía alguien que lo amara. Pero sabía que Dafne no pensaba igual, ya que ella siempre culpó a su madre de no haber buscado la manera de traer de vuelta a su padre.
-¿hace cuando salen? - preguntó Lex
- Mmm... aproximadamente un año - le respondió vacilante su padre. Lex entendió por qué ahora Dafne le decía Felicia a su madre, al parecer esa noticia no le había caído muy bien a Dafne. Lex sintió como su padre se sentaba incómodo y lo miraba esperando una respuesta.
-Pá, tú mereces ser feliz, si Felicia te hace feliz yo no soy nadie para oponerme - Rian respiro tranquilo.
-Gracias hijo, es muy importante para mí que lo digas.
***
Al día siguiente Lex fue a ver a Dafne de nuevo tras salir de la academia de magia, todos se quedaban mirando a Lex, ya que era muy guapo y destacaba por sus hermosos ojos.
-Hola Daf
-Hola tú, podrías haber llamado, ¿por qué viniste de nuevo a la academia?
-¿Qué tiene de malo?
-Bueno, todos nos están mirando
-¿Y?, ¿te da pena que nos vean? ¿Acaso tienes un novio?
-No.
-Bueno, entonces -Lex puso su mano en sus hombros y empezó a caminar con ella - no hay nada que temer.
-¿Hablaste con tu padre ayer? -Lex sabía a qué se refería
-Si, me contó todo
-¿Y...?
-Me alegro por él, de hecho, me alegro por los dos
-No lo puedo creer - ella se quitó el brazo de Lex de los hombros -¿estás de acuerdo?
-Son buenos Daf, merecen ser felices -Dafne estaba indignada, no podía creerlo, pensó que él entre todo el mundo la apoyaría y la entendería, empezó a caminar rápido dejando a Lex atrás
-Espera Daf, no te enojes, no entiendo cuál es el problema
-Pues... -Dafne tenía lágrimas en los ojos -es que, no puedo aceptarlo.
-¿Tan mal te cae mi padre? - dijo bromeando Lex, Dafne río entre lágrimas
-No seas estúpido, tu padre es espectacular
-Entonces no hay problema, tu madre también es espectacular y merece ser feliz.
-¡No! - dijo Dafne iracunda - Si ella está con alguien más significa que... que... - Dafne no quería terminar la frase, nunca lo había dicho en voz alta, pero las palabras quería salir de todo el tiempo que estuvieron regresadas en su garganta - significa que mi padre se fue, que lo olvidó. No puedo aceptar eso.
Lex la abrazo con fuerza, sentía el dolor profundo que tenía Dafne, su vida no había sido fácil en la escuela tras la desaparición de su padre y ella siempre culpo a Felicia de no buscarlo.
Lex fue con Dafne a un pequeño parque en medio del bosque, casi nunca había nadie ahí, en ese lugar Dafne lloro en los brazos de Lex, desconsolada. Desde que había desaparecido su padre ella se había distanciado de su madre, por mucho tiempo la odió, pero después se fue aliviando poco a poco y su relación se volvió a fortalecer, su madre le había dicho que amaba a su padre y que era el amor de su vida, y ella le había creído, hasta que un día descubrió su secreto con Rian, ella no tenía nada en contra de Rian, pero se sintió traicionada, sintió que el amor que su madre había dicho tener por su padre era una mentira, sintió que nunca lo amo, y eso le dolió. Ella se cerró porque no había nadie en quien confiara para decir lo que sentía, pero ahora estaba con Lex, él la entendía, ella era un libro abierto para él, así que desahogo todo el dolor y lloró.