-Puedes llevarme por favor. –Pregunté nerviosa y el asintió Llegamos al lugar y la maestra de Rob me saludó enseguida. –Hola mami, Rob está teniendo un poco de fiebre. Le dimos la medicación que ustedes habían autorizado, le bajó por un rato, pero luego volvió –Dijo la maestra entregándomelo. Él estaba con sus pequeñas mejillas muy rojas. Yo lo cargué y el inmediatamente puso su cabeza en mi hombro. Y me despedí de la maestra. Ignacio siempre estuvo a mi lado, sin decir nada. Me abrió la puerta trasera del auto y yo subí con el pequeño aun en mis brazos. -Está hirviendo de la fiebre Ignacio, no sé qué hacer –Solté presa del pánico. -Vamos a llevarlo a un hospital Megan. –Dijo el mirándome por el retrovisor. -Voy a llamar a Gastón. – Dije tomando mi teléfono y marcando su contacto. –

