Tres horas habían pasado desde la llamada de Kiara, pero Ignacio no había vuelto. Esa noche volví a los ansiolíticos, me odiaba por der tan débil y no poder soportar nada. Me odiaba por insistirle en algo que él no quería y que llevó a Kay al hospital. Me sentía más que culpable, algo peor pudo pasarle y todo era mi culpa. Quería estar con Rob y abrazarlo, pero sabía que me iba a derrumbar e iba a llorar y no quería asustarlo. Tampoco quería ir con Kate porque no quería preocuparle. Así que me quedé sola, encerrada en casa. En mi cabeza rondaban tantas cosas, estaba hecha un lío. ¿Y si lo mejor era divorciarnos? Es que si yo le había hecho tanto daño el necesitaba estar lejos de mí para sanarse. Hasta ahora no había ni imaginado la palabra divorcio. ¿Y eso que como lo iba hacer? ¿Cómo lo

