La noche del aniversario Ignacio se comportó extraño. Llegó tarde y salimos juntos a la fiesta de sus padres, como lo esposos amorosos que éramos, al menos en público. El padre de Ignacio dio un discurso hermoso para su esposa y yo casi me pongo a llorar, yo quería lo que ellos tenían. Estaba por llorar cuando le dije a Ignacio que iba al baño, el me recriminó con la mirada, pero luego asintió. -No te tardes. Me encerré en un cubículo aguantando las ganas de llorar, mi matrimonio era un desastre. Yo era un desastre. Cuando logré calmarme salí del cubículo. Inmediatamente alguien se me lanzó encima haciéndome caer al piso y arañándome la cara. Me tomó completamente por sorpresa. Yo intenté defenderme como pude, pero fue poco lo que pude hacer. No entendía nada del porque estaba pasand

