Cuando desperté Kate estaba tomando mi mano mientras me acariciaba. Inmediatamente empecé a llorar. Y ella me abrazó. Me quejé un poco del dolor, ni siquiera me había dado cuenta que tenía un yeso en mi brazo izquierdo. -Por favor dime que no es cierto -Dije llorando. -No sabes lo que daría mi amor, por decirte eso. No sabes lo que daría porque tú no estuvieras pasando por esto. -Respondió ella llorando. -Abrázame por favor. –Pedí con la voz rota y mientras estaba fundida en su abrazo tuve una crisis de ansiedad. Ella solo me abrazó hasta que se me pasó. Y después me quedé perdida en la nada. Vacía. Queriendo desaparecer, queriendo morir. Todos fueron a verme y me hablaban, pero ya yo no los escuchaba. Dos días después me dieron el alta y yo me encerré en mi habitación, estaba perdid

