Eduard El trayecto a Bogun está siendo silencioso, aunque para mí ha sido todo un reto. El olor de Jia se ha ido intensificando con el paso del tiempo. Si no fuera porque es una humana diría que pronto entraría en celo y de solo pensar en esa idea mi lobo enloquece de sobre manera. Jia se encuentra distraída mirando por la ventanilla, la observo de reojo, se ve serena y tranquila, incluso siento que está disfrutando la trayectoria más que yo. —Sr. Lane —me llama. —Habíamos quedado en que no me llamaría más así —le regañó. Jia ríe y baja la mirada. —Eduard... ¿Puedo preguntar algo? —Lo observo por el rabillo del ojo y asiento—. Es sobre, ya sabes... ustedes. Es normal que tenga curiosidad y eso me agrada más que cualquier cosa. —Dime... —Humedezco mis labios, el clima no ha estado

