Seguía en shock por la confesión de Max, literal hace un par de horas creía que él tenía un pensamiento parecido al mío, por lo que podríamos salir libremente sin ningún tipo de complicaciones amorosas. Pero esta noche eso cambio por completo, ya no sería más así. Estúpidos sentimientos, arruinan todo. -Creo que hay que irnos Max -lo miro con algo de tristeza- -Sí, te llevo a casa -comenzó a caminar delante de mí- -Espera -le digo cuando llego a su lado- ¿Conducirás ebrio? -Tranquila, con todo esto ya se me pasó -dijo con una sonrisa falsa- -Enserio lo lamento, nunca me imaginé que podrías a llegar a sentir algo por mi de ese modo -lo miro a los ojos- -De verdad no hay problema, es solo que creí -me mira unos segundos y niega con la cabeza- Olvídalo Amanda. -No, dime -tomo sus man

