La única persona que acompañaba a Mariana, aparte de Adrián, era su madre. Ellos entraron al consultorio de la doctora y, al ver esto, mostró cierta sorpresa. —Doctora, él es mi esposo —Mariana tomó la mano de Adrián —y el otro es el padre biológico de mi bebé. —Entiendo, entonces vamos a hacer un chequeo completo para ver que todo esté en orden con tu bebé. La doctora comenzó a revisar a Mariana, sus manos palparon su vientre y hubo cierto desconcierto en su mirada. Luego tomó un aparato pequeño y colocó gel en la barriga. —¿Qué sucede, doctora? —Mariana preguntó asustada al ver el rostro serio de aquella mujer —por favor, diga algo. —No te preocupes, solo quiero descartar algo —ella mostró una sonrisa tranquilizadora —. Espera un momento. Una máquina de ultrasonido fue llevada al c

