Lo que Adrián me dijo me dejó un tanto sorprendida, comencé a parpadear como si esto me ayudara a procesar la noticia. —Bueno, es obvio que no te vas a casar con Romina, al menos no por el momento, puesto que te vas a casar conmigo. Pero luego de nueve meses es que nos vamos a divorciar. —No me estás entendiendo en absoluto —él apartó su mirada del techo y me miró fijamente —. No me voy a casar con Romina, ni siquiera tengo una relación con ella. Los rumores, supongo que fue esa demente quien comenzó a esparcirlos y todo por mi culpa. —¿Qué has dicho? Pero el día de la graduación pude ver que se estaban besando, así que supuse que después de eso se hicieron novios y posteriormente le pediste matrimonio. —En absoluto, ella solita se inventó ese asunto de la boda y de la relación. Tengo

