Adrián, luego de hablar por un rato y prometer que iban a reunirse para hablar, cortó la llamada. Me sentí más avergonzada al ver que le estaba ocasionando más dificultades y demasiados desastres en su vida. —Bien, ya he organizado todo —Adrián fue donde me encontraba —. Vendrán a traernos dentro de media hora y probablemente estemos en la capital dentro de una hora. Charlotte accedió a prestarnos su apartamento para tus padres. —¿Media hora? ¿No crees que es muy poco tiempo para que alguien venga de la capital hacia acá? Recuerda que el recorrido está algo lejos. —Quizás en carro, pero las personas que nos vienen a traer vienen en otro vehículo —Adrián habló despreocupadamente —. Ahora vamos, tenemos que tomar nuestras cosas y esperar. Adrián no quiso que levantara nada, él llevó toda

