Quizás no era el lugar adecuado, pero sabía bien que no quería esperar a llegar al apartamento para decir las cosas. —¿Qué has dicho? —Mariana me miró con los ojos tan abiertos que pensé que se iban a salir de sus cuencas —repite lo que dijiste. —Lo que dije es que no me quiero divorciar una vez que nos casemos, te amo y te he amado por mucho tiempo. Incluso el día de la graduación me iba a declarar, pero te vi besar a otro hombre y pensé que no me querías. —Ese día ese hombre me besó a la fuerza, luego te fui a buscar y te encontré besando a Romina. Fue justo por ese motivo por el que supuse que te habías comprometido con ella. —No me comprometí con ella, desafortunadamente hubieron muchas coincidencias desagradables ese día. Ahora que te tengo aquí, es que te digo que, si tú me quier

