Charlotte me miraba con una sonrisa tan dulce que no me hacía sentir juzgada, ella me tomó de la mano de una manera tan maternal que incluso pude sentir que era su hija. —Todo el mundo te va a lastimar, solo debes encontrar por quien vale la pena sufrir. —No me apetece lo que dices, ya he pasado por muchas cosas para todavía seguir sufriendo. También tengo miedo de lastimar a Adrián. —La única manera en que eres capaz de lastimar a Adrián, es con tu rechazo. No pienses tanto las cosas, en serio que va a valer la pena todo esto —ella tomó más fuerte mi mano —. Sebastián y yo sufrimos mucho antes de llegar a este punto, pero ahora somos felices y todo lo que padecimos quedó en el pasado. —No lo sé, son muchas cosas las que están en juego. Ya antes perdí a Adrián, pensé por un momento en

