El abuelo de Stephen lo quedó mirando fijamente, él se quedó callado por varios minutos y luego comenzó a mover su cabeza en una señal aprobatoria que alegró a este hombre. —¿Me vas a apoyar? —Claro que no —el hombre comenzó a reír al ver a su nieto ilusionado —no me voy a oponer a que luches por Mariana y voy a respetar tu decisión. Pero no esperes que te apoye en semejante locura, sin embargo, Adrián Reed va a contar con todo mi apoyo para enfrentarte a ti si es necesario. —Pero abuelo… —No, así como yo estoy respetando tu decisión de querer obligar a una mujer que no te ama a que se case contigo, pues de la misma manera espero que tú respetes mi decisión para apoyar a que cometas una tontería y condenes a una inocente a una vida de total sufrimiento. —Sabes bien que sin tu apoyo n

