Al regresar al instituto tomé de la mano de Angelina y me la llevé a la habitación, en eso subí mi mirada y la luz de la habitación de Mariana estaba encendida. Las últimas veces que pase por su habitación ella planeaba y se sentía demasiado feliz de que yo no aceptaba a Angelina, también cuando tomó a mi amigo Gustavo como suyo con tal de no trabajar y llevar una vida de lujos. En eso sentí los labios de Angelina contra los míos y me saco de mi pensamiento. — Te amó — — Dilan, soy celosa — — Y yo más mi vida, ahora regresemos a la habitación y te me pones una de esas batas que te hacen ver demasiado sensual — — No se supone que hasta estar casados podemos estar durmiendo juntos — — Entonces que mi cumpleaños sea la boda y será mi regalo más apreciado de todos — — Dilan — — Serás

