Después de una larga charla entre ellos y yo sumamente acomodado en sus brazos, me encantó escucharla reír mientras contaba sus anécdotas. Era claro que no conocía nada de ella y fue placentero escuchar todo sobre sus aventuras. Al subir de nuevo en su habitación ella me acomodó en el cojín y se fue a cambiar de ropa. Saliendo con una bata translúcida y sumamente sensual, me quería convertir en humano y hacerla mía. “Pero que estoy pensando y se supone que amo a Mariana" “Esto no está correcto" “Mi Angelina que me has hecho que no puedo dejar de verte y aun más grave extrañarla" “Pero te descuidé y ahora es otro quien te enamora" — Hay, pero que pasa, ¿Estás triste precioso?, mira que lindo eres, no sé porque pero me hace recordarme a Dilan — “Mi amor, es porque yo soy Dilan" — Q

