Fernando Realmente estoy en las nubes. No tengo palabras que logren dimensionar lo que es estar con la mujer que amas. El sexo de por sí es placentero, pero el sexo con la persona que más deseas y amas... es otro nivel. Dejo caer mi cabeza hacia atrás y gruño con cada movimiento de las caderas de Fabi, estar dentro de ella, y permitir que su calor me apriete, me tiene rodando los ojos hacia atrás. Ella es simplemente única. Mis manos se aferran a sus caderas, agregando un poco de fuerza a cada uno de sus movimientos; jadea, cuando embisto hacia arriba y me encuentro con ella. El agua sale de la tina y moja el piso; el sonido del agua y la piel siendo golpeadas, combinado con los quejidos de Fabiola y los gruñidos de mi boca, la sensación de su cuerpo sobre el mío, su calor y humedad...

