Fabiola —¿Estás segura que es aquí? —Sí, este es el local que me dijeron. —Me vuelvo hacia Manu frunciendo el ceño. Las chicas atrás, permanecen silenciosas, esto es sospechoso. Se supone que hoy iríamos a ver algunos locales para la apertura de la nueva tienda. Sólo que Manu nos está llevando hacia las afueras de la ciudad, a las ocho de la mañana. —¿Y cómo por qué razón tomaríamos un local tan lejos de la civilización?, ¿piensas poner la fábrica aquí? —Algo así —murmura vagamente y entrecierro los ojos hacia mis tres amigas. —¿Qué está pasando? —Nada —responden las tres al unísono y eso hace que sospeche todavía más. —Chicas, será mejor que abran su boca ahora. —¡Ya llegamos! —grita Manuela. Salen del auto apresuradamente y van hasta la entrada del Club Campestre Arboleda. —Es

