En cuanto Salvador y Lol se fueron, Maximiliano me miró de una forma extraña, estaba como tratando de leer mis pensamientos, yo realmente sentí que podía ver mi alma a través de mis ojos y no podría mentirle. — ¿Me quieres contar que fue lo que paso amor? No creo que hayan elegido nuestra habitación para charlar, y tampoco que tú los hayas recibido en camisón, además puedo sentir a los bebés un poco inquietos. — Tienes razón mi vida, tuve un accidente, pero por favor, no quiero que te preocupes, tan solo me metí a nadar al mar y me dio un calambre en el pie, estuve a punto de ahogarme, pero Salvador me salvó — dije tratando de minimizar la situación. — Miriam, mi amor, sé que todo tiene que ver con el origen de mi familia, sé que enterarte de todo es demasiado fuerte para ti mi

