Deseos

1135 Words

Llegaron a su apartamento y Vania se sintió en calma cuando fue Pía quien abrió su puerta. Ella les hizo un gesto para que guardaran silencio, explicándoles que la niña estaba durmiendo. Al parecer la debilidad no la había abandonado del todo, pero al menos accedió comer un poco antes de irse a la cama. Nicolás recibió una llamada y salió al pasillo a responder. Pía elevó los brazos agradeciendo al cielo por la intervención y se la llevó a la minúscula cocina del apartamento. —¡Por fin! ¡Qué hombre más insoportable! —Pía, no sé cómo salir de esto. Sabe quién soy. —Pero ¡qué me estás contando…! Tienes que irte, a la de ya. —Chasqueó los dedos mientras daba vueltas en el reducido espacio y entre los nervios y la angustia, Vania tuvo que reír por la escena. —No me deja ni a sol ni a

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