Repitió el número en su cabeza, pero el último dígito huyó despavorido en su mente antes de que lo alcanzara. Lo intentó varias veces sin éxito y eso empezó a ponerla nerviosa, porque contar con esa ayuda era parte del plan. —Es lo que podríamos hacer. Tenemos una nómina respetable en la policía y recuperaríamos el 90 % de la carga si funciona. Nico hablaba con soltura y no supo en qué momento le soltó la mano y se alejó un poco de su cercanía. Los hombres le prestaban atención y notó un halo de orgullo cubrir a su padre mientras les explicaba su propuesta. Ella estaba más preocupada por ese número escapista que por él. Basil la miraba con insistencia y por fin cayó en cuenta que no estuvo pendiente del tiempo cuando notó su alivio al conectar con ella y le hizo un gesto al señalar

