ABBY KING Me levanto completamente desorientada. Mi cuerpo duele de manera monumental, siento como si un tren me hubiera pasado por encima. Me llevo una mano al rostro y hago una mueca de dolor. Levanto la mirada encontrándome rodeada de paredes sucias, hay cuadros rotos y pinturas de lo que parecen payasos llorando. Un lugar tétrico, digno de una película de terror. Es una habitación abandonada, pareciera como si nadie hubiera vivido aquí por siglos. Lentamente me incorporo encontrando algo en el suelo. Un jadeo escapa de mis labios al comprobar de quién se trata. Aun con el dolor me deslizo al suelo y tomo en mis brazos el cuerpo de mi amiga que yace inconsciente y con el rostro.. Hago una mueca de dolor al ver el corte en su pómulo. –Mía– intento levantarla pero no se mueve.

