¡Darek! ¡No! O ¡Si! Ya no sabía qué hacer o decir, sus manos separan mis piernas y yo buscaba su cabeza debajo del vestido, impaciente, asustada, Vero y Jon estaban dentro, Axel llegaría pronto, se escuchó el timbre sonar y yo abrir, en algún momento ellos se asomarían para saber qué pasaba, quién de los dos había llegado. —Darek…—mi respiración entrecortada, teniendo una idea de lo que él quería hacer, entre el susto y la excitación, el d***o ganaba, mis piernas se sentían flojas, pero yo impedía que se separaran, aunque no sé por cuánto tiempo más.—Aquí no. —¡No aguanto más! Y nadie te tocará antes que yo.—con brusquedad, separó mis piernas, teniendo total acceso para dejar su cabeza allí dentro. ¡Dios mío! Con este hombre no podía identificar si estaba rumbo al cielo o al infiern

