Silver Clark Rogers, ¡vaya m*****o nombre! Pero así era como se llamaba el desgraciado que tenía a Nanna, sí, aún la tenía. Era un joven de menos de treinta años, aún no lo conocía, jamás lo había visto en mi vida, pero sí a su padre, tuve varias reuniones con él cuando viajé hasta su casa en Estados Unidos, aquello fue hace al menos diez años. Había pasado mucho tiempo. Su padre se llamada Clark Rogers, había fallecido a causa de un problema cardiaco, hace poco, haciendo que su hijo quedara a cargo. Y esta era su primera jugada. ¿Cómo lo sabía? Porque hablé con todos los malditos que antes pasaban su mercancía por aquí y ninguno de ellos tenía los cojones para hacer algo como esto, más…querían que si se reanudaba el paso, su mercancía también cruzara a través de mi. ¿Y por qué

