[Raquel] Llego al club con Christopher, mi amigo insistió en venir y no pude negarme. Maldigo para mis adentros mientras me acomodo el vestido que llevo puesto, por mas hermoso que se me vea y que delinee bien mis curvas, al momento de probármelo en la tienda, no me percate de que solo con caminar se me subiría y dejaría el inicio de mis glúteos al descubierto. —¿Quieres dejar de renegar? — se queja mi amigo. —Claro, porque a ti no se te ve el trasero. —¿Y desde cuando te molesta eso? — se burla ganándose un golpe de mi parte. — Deja de ir al gym, te estas poniendo demasiado fuerte y no en el sentido de ardiente. —Idiota. Entramos al club y vamos a nuestra mesa de siempre, el camarero nos mira y se pone a hacer nuestros tragos de siempre dándonos a entender que venimos demasiado a e

