“La doncella encerrada en la torre” Algunos días más tarde Kathleen atravesó el umbral del departamento cerca de las nueve de la noche, casi corriendo, con lágrimas en los ojos. Lo primero que hice fue darle un abrazo. A pesar de su estado deprimido, lucía mucho más compuesta que yo. - Se lo has dicho… – No necesitaba ser adivina para saberlo. Era obvio que ya había hablado con Jack sobre el engaño, como me había prometido. Solo esperaba que el corazón de Jack no estuviese tan roto, y que pudiese encontrar perdón para ella. - Lo he hecho – me miró secándose las lágrimas. La seguí hasta el sofá de la sala, esperando una respuesta con urgencia. Quería saber qué tal iban las cosas con mi hermana, para así poder ayudarla lo más pronto posible. – Está muy herido. Me rompió el corazón verl

