2

1926 Words
Mathew Llego a casa luego de la lectura del testamento y lo primero que hago es enfrentarme de nuevo a mi dura realidad, mis padres han fallecido y ahora me encuentro completamente solo en esta gran mansión. Suspiro antes de subir a mi habitación y me desvió hacia la cocina para tomar un poco de agua. —Joven Mathew, ¿va a comer? —pregunta Alexa detrás de mí. Ella siempre cuidó de mí cuando mis padres estaban fuera de casa por temas de trabajo, estuvo a mi lado ante cualquier enfermedad que padecí y me sigue brindando su apoyo incondicional en estos momentos. —No, Alexa. Sinceramente no tengo hambre, solo pase a tomar un poco de agua, pero ya iré a mi habitación —respondo sin siquiera voltear a verla. —Joven… —gire sobre mis talones y la veo con la mirada cabizbaja. —¿Qué pasa? —Es que yo… la verdad es que estoy un poco preocupada, joven. Temo perder mi trabajo ahora que sus padres no están en casa, sinceramente no quiero alejarme de usted. Le tengo un gran aprecio y lo siento como el hijo que nunca tuve. Espero que no le moleste mi confesión, no es mi intención hacerlo enojar. Si usted quiere, yo puedo quedarme a cuidarlo sin recibir ninguna paga. Lo único que deseo es permanecer a su lado. No esperé que Alexa fuera a decirme estas palabras tan conmovedoras y hermosas, sé muy bien el aprecio que me tiene, pero jamás lo había escuchado de su propia boca. —Alexa, no te preocupes por este asunto —me acerco a ella y levanto su rostro—, tú eres mi nana, jamás te alejaré, siempre permanecerás a mi lado. A donde yo vaya tú irás, solo que en este preciso momento será difícil. Sabes que muy pronto iré a la universidad, pero no te quedarás sin empleo. Tú te encargarás de la casa, hablaré con mi tío para que te deje a cargo del lugar mientras yo estoy fuera. Aunque igual vendré a visitarte cada vez que pueda, así que no te escaparás de mí fácilmente —sonrió. —Muchas gracias, joven Mathew. Me ha hecho la anciana más feliz, ya verá como lo voy a consentir. Suelto una carcajada ante su comentario. —Alexa, ya lo haces, siempre lo has hecho. Por eso te ganaste un lugar en mi corazón de hierro. Y deja de decirme joven, llámame solo por mi nombre ya mis padres no están, así que déjate de tantos formalismos que no me gusta. Nuestra relación es diferente y lo sabes. —Está bien, jov… Mathew —sonríe. —Bueno, aclarado este punto subiré a mi habitación, si vienen a buscarme por favor diles que no estoy o inventa cualquier excusa. Sinceramente hoy no tengo ánimos de ver a nadie. —¿Y si se trata de la señorita Molly? —Igual. Has como si fuese salido y no estoy en casa, por favor. —No hay problemas, ve y descansa, lo necesitas. Antes de salir de la concina, Alexa se acercó a mí y me abrazó, su tacto me causó calidez y ternura. De ahora en adelante ella será mi único refugio cercano a mis padres. Vivió con ellos desde antes de haber nacido, así que los conoció a la perfección. Subo las escaleras y paso por la habitación de mis padres, toco la manilla suavemente y abro la puerta. Me detengo y comienzo a observar todo el lugar, algunos recuerdos llegan a mi mente y al poco tiempo siento mis mejillas mojadas. Camino con paso dudoso y me detengo frente a la cama, me tiro en ella y aspiro el olor que desprende. Es como si ellos estuvieran justo a mi lado. Cierro los ojos por un momento e imagino que estamos en la playa compartiendo y divirtiéndonos juntos, sonrío ante la imagen que transmite mis pensamientos y el dolor en el pecho se hace presente. Abro los ojos lentamente y veo el sobre que tengo a un lado. Decido abrirlo y ver lo que hay allí. Lo primero que saco es un sobre pequeño en el cual se encuentran varias fotos mías de cuando era bebé. Hay una nota que dice: “Eres nuestro tesoro más grande”. Veo una a una de las imágenes y comienzo a sollozar como un crío. ¿Por qué tuvieron que ir a esa cena?, me pregunto. Continúo revisando el sobre y veo una carta, la abro y comienzo a leerla. ¨Querido Mathew, si estas leyendo esta carta es porque lamentablemente ya no estamos a tu lado para guiarte y apoyarte. Queremos decirte que sin importar lo que pase, siempre te llevaremos en nuestro corazón y te amaremos por la eternidad. Recuerda, todo lo que hicimos en vida y ahora después de la muerte, es por tu propio bien. Quizás te preguntes por qué pusimos tantas objeciones y proposiciones para poder darte el dinero que te corresponde por derecho, así que te lo explicaremos. No queremos que pienses que no confiamos en ti, siempre nos demostraste ser responsable y sabio al tomar tus propias decisiones, es solo que debíamos dejarte con alguien que te transmitiera la misma calidez de familia como lo hicimos nosotros en su momento. Tu tío Christopher, es un hombre disciplinado, pero amoroso y sabemos que con él estarás cuidado y protegido en todo momento. Además, él siempre quiso un hijo, pero lamentablemente por cuestiones de la vida nunca podrá tenerlo con Olivia. Solo quisimos dejarles a ambos la compañía que les faltará una vez que nosotros no estemos. Por favor, cuida de tu tío y sé bueno con él; y recuerda, aunque no estemos a tu lado físicamente contarás con nuestra presencia dentro de tu corazón. Nunca olvides los momentos maravillosos que vivimos juntos, tenlos siempre presente y por nada del mundo olvides cuanto te amamos. El tiempo es el mejor aliado para sanar y mejorar como persona. Sin importar en donde te encuentres, no olvides todas las cosas que te hemos inculcado, eres fuerte, humilde, compasivo y bondadoso, jamás dejes de ser así. Es posible estés molesto por no dejar que toques los bienes que dejamos para ti en este momento, pero queremos que te capacites por completo y conozcas a fondo cómo se manejan los negocios y así evitar que ocurran fallas y se vea perjudicada tu reputación tan pronto. Serás grande Mathew, estamos seguros de que pondrás en alto el apellido Brown Paterson. Cumple todos tus sueños y nunca te rindas ante las dificultades, pero sobre todo no te olvides de ser feliz. En caso de que nuestra partida sea pronta y no podamos verte formar una familia, deseamos que encuentres a una mujer que te ame y te valore por el hombre que eres y no por tu dinero. Siempre quisimos ver niños corretear por toda la casa, pero si no pudimos hacerlo, cuando los tengas nos harás inmensamente feliz donde quiera que estemos. Sé feliz mi pequeño tesoro. Te amamos y estamos orgullosos de quién eres. Se despide, Mamá y Papá. ¨ Termino de leer la carta con el rostro empapado de lágrimas. Los extraño demasiado. Ellos siempre me enseñaron y disciplinaron con amor. Y, a pesar de que a veces pasaban días fuera de casa por cuestiones de trabajo, apartaban tiempo en su apretada agenda para disfrutar en familia. Eran los mejores, al menos para mí. Vuelvo a recostarme en la cama y me quedo pensando en cómo cambió mi vida de forma repentina... una noche, un accidente y puf me quedé sin padres. Ahora dependeré de mi tío y de su esposa... su esposa... Mmm, ¿cómo será? Aunque sinceramente solo quiero que pasen rápido estos días para no tener que fraternizar mucho con ellos. Jamás ocuparán el lugar de mis padres y tampoco quiero que lo hagan. Con este pensamiento, poco a poco mis ojos comienzan a cerrarse hasta que finalmente me quedo dormido. (***) Días después Escucho los gemidos y los gritos de Molly mientras le doy duro por detrás. Le susurro al oído que recuerde esta vez como nunca porque cuando no esté cerca de ella nadie más la hará sentir del mismo modo que yo lo hago. Si algo me caracteriza a mi corta edad es el modo salvaje de tener sexo con las mujeres, y cuando conocí a Molly esto no cambió en lo absoluto. Ambos somos dos jóvenes adictos al sexo duro y salvaje. Amo apretarla, someterla, marcarla… y todo lo que se me ocurra al instante… Rato después, luego de embestirla con todas mis fuerzas y de liberar mi carga sobre ella; estamos extasiados y agotados, así que nos quedamos unos minutos en la misma posición, encima de la cama descansando. De pronto, la escucho decir: —E...eso... fue... in... —tose —, intenso. Sonrío al escucharla, mientras me levanto para acercarle un vaso de agua. —Fue excitante, nena. Me encanta ver mis marcas en tu cuerpo, son... una obra de arte. Me fijo en las marcas que acabo de dejarle, su color rojo es prominente y eso me excita. También veo otras marcas de días anteriores y sonrío. Molly es la novia perfecta, deja que haga con su cuerpo lo que se me antoja y no se queja. Disfruta del sexo y del morbo al igual que yo. Así que nos complementamos a la perfección. Dentro de dos días me mudo con mi tío, así que estamos aprovechando el poco tiempo que nos queda juntos. Mañana es el día de nuestra graduación y por la noche haremos una celebración por todo lo alto. Estoy acostado junto a Molly en mi cama cuando escucho sonar mi teléfono. Lo tomo y veo que se trata de mi tío. —Hola, Mathew. —Hola, tío. —Te llamo para informarte que dentro de pocos minutos estaremos en tu casa. Acabamos de bajarnos del avión y vamos en el auto para allá. —¿Acabamos? —pregunto confuso. —Sí, Olivia viene conmigo. Recuerda que te dije que la traería. ¡Mierda! —Oh, sí, lo había olvidado. No hay problema, aquí los estaremos esperando. Molly está conmigo. —Muy bien, entonces nos vemos. Cuelgo la llamada y veo a Molly con una mirada confusa. — ¿Quién era, cariño? —Mi tío; dice que llegará dentro de poco, así que es mejor que tomemos una ducha y bajemos a esperarlo. —¿Y eso? —Viene junto con su esposa para estar presentes en el acto mañana. Asiente. —Bueno, vamos. Tomamos una ducha rápida y bajamos a la cocina a comer algo mientras esperamos a que lleguen. Estamos charlando alegremente con Alexa cuando escuchamos sonar el timbre y ella se dirige a abrir la puerta. Molly y yo nos levantamos y salimos a darles la bienvenida, pero cuando llegamos a la entrada me quedo completamente inmóvil. Mi tío está acompañado de la mujer más hermosa que he visto en mi puta vida. Su tez es morena y sus labios son carnosos. Tiene un cuerpo... ¡Joder!, pero qué cuerpo tiene esta mujer. Sus pechos son perfectos al igual que sus caderas, tiene una melena larga y negra, ojos color café que resaltan en su rostro de forma extraordinaria y su sonrisa es... simplemente perfecta. Estoy completamente anonadado ante semejante belleza. ¿Dónde habrá conocido mi tío a esta mujer? Tiene una gran suerte el jodido. Con una esposa así no salgo de mi casa, la follaría las 24 horas del día.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD