New York 1989
James Blackwood le miró y asintió para que lo siguiera aún lugar más alejado, pero el mismo inversionista llamado Richard Smith los detuvo.
—James no deberías de estar cerca de Daniel Dawson que puede ser de la misma calaña que su tío.
—¿De qué habla este hombre? —pregunto Daniel aun no comprendiendo de lo que hablaban.
—¡Tu tío es un ratero! —Daniel miró a Henry con decepción, los agentes procedieron a llevarlo—. A que tener mucho cuidado con este Dawson.
—¡Ya basta Richard!
—¡Es la verdad, Lizandro! —James tomo a Daniel de los hombros para sacarlo de ahí.
—Daniel seguirá trabajando aquí, aún sea el sobrino de Henry Dawson —dijo James mirando a los hombres que veían en silencio a excepción de Richard Smith que sus ojos reflejaban su molestia ante tal noticia, James se fue a su oficina junto a Daniel que aún seguía sin aceptar que su tío le robo a los Blackwood.
—Señores mañana habrá una última junta para informar las nuevas decisiones.
—Por mí no hay problema, Lizandro —menciono George Quinzel.
—Vendremos —Todos los empresarios se fueron unos sorprendidos por la noticia y otros molestos.
—Espero que Daniel decida no irse de la empresa.
—No sabremos lo que piensa, señor —Se quedó callada un momento mirando la oficina de James—, pero el señor Smith fue muy duro con él.
—Lo sé, pero no se puede evitar.
Ambos se fueron a la oficina de Lizandro, mientras los dos amigos hablaban tranquilamente.
—Ahora todos querrán que me vaya —dijo con frustración.
—No puedes irte, eres el único ingeniero en mecatrónica —Daniel le miró indignado mientras James sonreía amplio por molestarlo —Daniel, te voy a defender eres como mi hermano.
—Gracias, James —Daniel se fue a su oficina, porque tendría que visitar la zona donde ensamblan los autos siguiendo las normas de seguridad porque sacarían al mercado Blackwood generación 2 en julio.
James estaba terminando el diseño de este nuevo auto que saldría en su primer modelo IBW serie 3 en colores n***o en honor a su apellido, gris y azul, habían tenido en la generación uno 2 modelos y tenían planeado llegar solo a la serie 7 con diferentes generaciones, la serie 7 serían los autos más caros de Innovaciones Blackwood, si lograban tener publicidad y vender sus 7 vehículos en una sola exhibición daría como resultado que la serie 3 de la generación 2 de IBW triunfo en el mercado competitivo.
—Hola, hijo.
—Hola, padre —Guardaba sus dibujos.
—Vamos a comer, iremos María, Daniel, yo y por supuesto tú.
—Claro, vamos —James dejo todo guardado en una caja fuerte donde solo él y su padre sabían la contraseña, no querían que sus ideas fueran robadas y cuidaban su seguridad con muchos celos.
Los tres hombres y María estaban en un restaurante bonito deleitando su paladar con pasta, carne, vegetales y una copa de vino, hablaban un poco de los estudios, de la vida diaria y al final tocaron el trabajo.
—Debemos pensar bien la estrategia para presentar los 7 autos —menciono María, los hombres pensaban.
—Puede ser en una ceremonia elegante, además no solo diseñé estos 7 autos también hice una renovación para la generación 1 a sus series 1 y 2.
—Sera mejor discutir esto en la empresa, ocupemos este tiempo para disfrutar de esta copa y celebremos una nueva etapa para la empresa —Los cuatro chocaron copas por las palabras de ánimo de Lizandro.
Más tarde estaban los cuatro en la oficina de Lizandro que era la más amplia al ser el presidente de la empresa.
—Apoyo la idea del joven James —dijo María mirando algunos documentos de las ventas pasadas que habían sido modificados con las verdaderas ventas por James y Lizandro.
—María, por favor dime James o me voy a enojar —María dejo de ver los papeles y miro a James que le veía serio.
—James —Lizandro río de la situación.
—Como decía, apoyo la idea de James.
—Pienso que sería interesante, hemos valorado el número 7 en la familia ¿Cómo podríamos llamar la atención? —pregunto Lizandro que era un hombre que no conocía mucho la tecnología como esos tres jóvenes.
—Podríamos hacer comerciales de la empresa, además desde 1963 somos una marca de autos registrada como IBW generación bajo la empresa Innovaciones Blackwood —Daniel pensó por unos segundos—. Podríamos hacer 3 videos diferentes presentando a todos los que trabajamos en los modelos, el segundo cómo hacemos el ensamblado de un auto de la generación 1 de la serie 2 y por último el video del 7 de julio.
—Suena interesante —Todos asintieron de acuerdo con la idea de Daniel.
—Haremos eso, ¿Conocen a alguien que haga este tipo de comerciales?
—Yo me encargo de buscarlo, el último vídeo necesitamos a un profesional en fotografía y vídeos para tenerlo como alguien estable aquí en la empresa.
—Si —contesto James—, digo no conocemos a alguien que haga este tipo de trabajos.
—Ocupémonos por encontrar la agencia de publicidad después buscamos a alguien para el 7 de junio y que se quede trabajando bajo el sello de la empresa.
Siguieron dando ideas para publicidad de la presentación de la generación 2. Cuando se hizo las 5 de la tarde debían regresar a sus casas, James se fue con Lizandro, al llegar encontraron a Stella en su laboratorio de perfumes, Ian era cuidado por Andrea la ama de llaves de confianza.
—Buenas tardes, señor Lizandro y joven James.
—Hola, Andrea —James se acercó a donde estaba la mujer y el pequeño Ian—. ¿Cómo se ha portado ese bebé grande y feo?
—Se ha portado muy bien —El chico continuó abrazando a su hermano pequeño.
—¿Dónde está Stella?
—La señora está trabajando en una fragancia y pidió que le hablara cuando llegasen, señor Lizandro.
—Iré a verla —Andrea asintió.
—Iré a mi cuarto.
—La comida será servida en cuanto diga la señora Stella.
—Bajaré, solo iré a cambiarme.
Los dos hombres se fueron a diferentes lugares, Lizandro miró a su esposa concentrada en algunas botellas y apuntaba en su libreta, le había visto en varias ocasiones estar estresada por las exigencias de Paradise, aunque Stella mostraba gran entusiasmo por su trabajo sabía que podía aburrirse y no lograr un aroma “perfecto”, decidió entrar al lugar.
—Hola, cariño —Dejo un beso en su mejilla.
—Hola —dijo sin muchos ánimos.
—¿Qué sucede?
—Estoy teniendo problemas —Dejo todos sus instrumentos y abrazo a su esposo—. No logro concentrarme.
—Necesitas relajarte.
—Estoy pensando seriamente en vender mi pequeña empresa de perfumes a Paradise.
—O puedes deshacer la asociación Bayle and Paradise.
—Es una buena opción también.
—Así trabajarías a tu ritmo.
—En estas pequeñas vacaciones a Canadá, tengo dos opciones... crear una nueva fragancia y cerrar el último negocio con ellos o vender mi pequeña empresa.
—Sea lo que decidas, sabes que te apoyo.
—Lo sé, mi amor —Beso los labios de su esposo—. Ahora, vamos a comer.
—Después de eso iremos a comprar los boletos.
—Sí, también quiero ir de compras.
—Esa idea no me ha gustado —Stella se burló de su esposo.
—Vamos a comer, Andrea ordenó que prepararán filete, verduras y...
—Vino para celebrar nuestro próximo lanzamiento de autos generación 2 —Stella hizo una pequeña mueca.
—Sabes que no puedo tomar todavía —Lizandro sonrió burlón.
—Sabes que me aburren las compras.
—Aun así, tienes que ir.
—Aun así, me tomare ese vinito —Ambos salieron del laboratorio de Stella molestándose mutuamente.
James estaba terminando de cambiarse por algo cómodo y bajo a sentarse en el sillón enfrente de su pequeño hermanito.
—Ya se levantó el pequeño Ian —menciono como bebé haciendo que él pequeño riera—. No te preocupes Andrea, yo cuido del pequeño Ian.
—Está bien, joven James.
—Solo dime James —Abrazo a su hermano que se acomodó en sus brazos rápidamente.
—Está bien —lo menciono en un tono derrotado.
—Andrea, por favor que sirvan la cena y ustedes también cenen.
—Gracias, señora Stella —La mujer se fue a la cocina con las chicas de servicio para que empezarán a servir la comida.
—Mi pequeño campeón —Lizandro se acercó a sus hijos y tomo a su pequeño en brazos.
—Hola, mamá —James abrazo a su madre.
—Mi pequeño Jam.
—Mamá, ya estoy grande.
—Aun así, eres mi pequeño, Jam.
—Señores, la comida está servida —menciono Andrea.
—A comer, familia.