New York, 2010 Elizabeth estaba muy emocionada de ir a la fiesta que los había invitado el chico que estaba enamorado de Lizandra, pero se hizo un buen amigo de la australiana. —Mamá ¿No sabes dónde dejé mis tenis? —dijo desesperada la joven. —¿Ya revisaste en tu armario? —Ya. —¿Debajo de la cama? —¡Ya! No esta —Se tocó la cara con desesperación. —Entonces en el cuarto de tu hermano —La chica corrió a buscar sus tenis, se encontró a Tommy armando un pequeño tráiler de lego. —Lizzie, ¿A dónde vas? —A una fiesta. —¿Vendrás temprano? —Tratare, pero conociendo a Lizandra estaré antes de las doce. —Ella me agrada —Se sonrojo notablemente. —A Tommy le gusta Lizandra —El niño corrió a pagarle—. No tienes que ser tan obvio… bueno niño, me voy.

